lunes, 20 de enero de 2014

Rosquillas de Leche

   Si en mi anterior entrada os contaba los motivos por los que llevaba varios días desenganchada del blog, hoy vengo con mas de lo mismo...y es que ya lo dice la canción "algo se muere en el alma cuando un amigo se va...", hoy, justo hoy, hace una semana que nos dejó un buen amigo, así, de repente, sin esperarlo. Pero no solo se ha ido un amigo, se ha ido un marido, un padre, un hijo, un hermano...que ha dejado a mucha gente hundida.
Aquí, en Dueñas, donde nos tenías acostumbrados a verte todos los veranos, te echamos de menos cada día...en la peña nos va a faltar un compañero irremplazable, pero seguirás estando con nosotros desde donde estés.
Nunca me hubiera imaginado tener que dedicarte una entrada en el blog por la razón que hoy lo hago, pero de lo que estoy segura, es que eras merecedor de ella por otros motivos, pues te encantaban mis tartas y todos los postres que preparo. Cuantas veces me decías que cuando alguien preparaba un postre para vuestra cuadrilla, enseguida sacabas el teléfono, entrabas en mis fotos y decías: -Mira, mira, como lo presenta Patri!! jjj y yo te decía que me iban a coger manía sin conocerme, por andar chinchando...
En fin, que la vida nos sorprende cada día, pero solo me queda decirte, que ha sido un placer cruzarnos en el camino y que no te olvidaré nunca...

   Y después de este prólogo tan triste, deciros que espero que os gusten estas rosquillas, que a la vez que fáciles de preparar están buenísimas en el desayuno, con un café a media tarde o así tal cual, sin mojar en la leche...salen un montón y aguantan perfectamente durante días.



INGREDIENTES
350 gr. de harina
150 gr. de maizena
170 gr. de azúcar glass
1 huevo
100 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
100 gr. de leche a temperatura ambiente
6 gr de levadura química tipo royal
1/2 cucharadita de azúcar vainillada
1 pizca de sal



Preparación
En un bol mezclamos bien la mantequilla con el azúcar glass.
Añadimos el huevo ligeramente batido y seguimos mezclando.
Vertemos la leche, el azúcar vainillado y la sal y mezclamos bien.
Incorporamos ahora la harina con la maizena y la levadura.
Retiramos la masa del bol, formamos una bola, envolvemos en papel film y dejamos reposar en la nevera durante al menos 30 minutos.
Pasado este tiempo, precalentamos el horno a 180º, preparamos la bandeja del horno forrada con lámina de silicona o papel de hornear.
Mientras el horno alcanza la temperatura, sacamos la masa del frigorífico, estiramos con rodillo y ayudándonos de dos cortapastas con forma de círculo (uno mas grande y otro pequeño) vamos formando las rosquillas y pasándolas a la bandeja. Seguimos amasando, incluyendo también los círculos pequeños que nos quedan al dar forma de "O" y repetimos la operación hasta que se acabe la masa.
Horneamos durante 15 minutos, teniendo en cuenta de que no cogen mucho color, quedan así, como se ve en las fotos, blanquitas, pero duritas y crujientes.

Espero que os animéis a probarlas...Eloy ha dado buena cuenta de ellas!

... by Patricia




4 comentarios:

  1. Y lo mejor de todo es que son horneadas ( aunque la fritas me gustan también) . Me encanta la receta.
    Besos

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  2. Te acompaño en el sentimiento, parece que la vida es así, hay malas noticias seguidas, lo siento.
    Y las rosquillas horneadas me parecen fantásticas, nunca las he probado pero seguro que las prepararé para alguna merienda o desayuno :o)
    Besos,
    Palmira

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  3. Muy emotiva tu entrada. Se nota que le tenías cariño.
    Tu receta por otro lado genial, ideal para desayunos y merienda, y no parecen muy pesadas al no ser fritas

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  4. Patricia, me ha encantado tu dedicatoría, donde quiera que se encuentre, seguro que se alegra de escuchar las cosas tan bonitas que dices y piensas de él. Una bonita forma de dedicar tus preciosas rosquillas. Un besin muy fuerte de Sal dorada.

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